El presidente Enrique Peña Nieto advirtió que hay grupos de interés que intentan revertir la reforma educativa; sin embargo, dijo, que “tolerar la mala calidad de la educación significa perpetuar la desigualdad y la exclusión social”.

Al encabezar la ceremonia por el Día del Maestro, el mandatario destacó que si bien la reforma habrá de rendir los mayores frutos en el mediano y largo plazos, sus resultados ya comienzan a notarse, entre ellos el que casi un millón 300 mil maestros han sido evaluados y más de  que 600 mil maestros se han capacitado.

“No hay reformas sin controversia, tampoco sin intentos para revertir los cambios por parte de grupos de interés que se beneficiaban de la situación anterior.

“A pesar de ello, las encuestas confirman que para la mayoría de las y los ciudadanos del país la reforma educativa es la más importante de las transformaciones estructurales que hemos realizado”, destacó.

Peña Nieto resaltó que Benito Juárez realizó una reforma educativa para acabar con los vicios del sistema, en la cual se aplicaban exámenes a los maestros para probar su idoneidad.

“Juárez no hizo concesiones a quienes pretendían ejercer labores docentes sin la preparación debida; por el contrario, promovió un sistema basado en valores, que no ha perdido su vigencia, como la ética, el mérito y la equidad”, afirmó.

Por ello, dijo Peña Nieto, al inicio del sexenio, las principales fuerzas políticas “decidimos poner fin a una serie de prácticas que beneficiaban a una minoría en detrimento de la calidad de la educación”.

“Nos negamos a ser cómplices de quienes habían distorsionado o usurpado las funciones de las autoridades educativas, por eso nuestra primera tarea consistió en recuperar la rectoría del Estado sobre la educación”, dijo.

El Ejecutivo reiteró que la reforma educativa no busca sancionar a los maestros, sino permitirles un mayor crecimiento profesional.