La Universidad Autónoma Chapingo dio el banderazo de salida a las brigadas chapingueras universitarias que atenderán a comunidades e extrema pobreza afectadas por el sismo del 19 de septiembre de 2017 pues pasada la contingencia las familias afectadas reclaman un sustento alimentario por lo que estudiantes y maestros instalarán en do estados más afectados, Oaxaca y Morelos, huertos familiares y algunos huertos escolares.

Los brigadistas de la UACh llevarán más de 12 toneladas de composta, semillas básicas, plántulas y biofertilizantes para la siembra de alimentos básicos tales como cebolla, cilantro, jitomate, chile, verdolagas, acelgas, espinacas, brócoli, calabaza, tomate y rábanos.

De manera paralela, también se harán entrega de 300 despensas en comunidades como Juchitán, Oaxaca; Huejutla y Hueyapan, en Morelos. Estas despensas incluyen material de higiene y alimentos básicos.

Al dar el banderazo de salida de las brigadas chapingueras universitarias, las cuales se retoman tras cinco décadas de ausencia, Edgar López Herrera, Director General Académico, en representación del Rector Sergio Barrales Domínguez, exhortó al estudiantado a defender la mística de Chapingo de generar política agrícola y ser, como fuera en la década de los años sesentas fuente de políticas públicas para el Estado mexicano.

En su discurso, el funcionario de la Máxima Casa de Estudios Agrícolas, sostuvo que la Universidad a pesar de que el Estado a debilitado las estructuras que estaban detrás del agro nacional debe mantenerse como eje de las políticas públicas para el apoyo al campo.

En este orden de ideas, López Herrera acompañado de Pedro Ponce Javana, Subdirector de Vinculación y Servicio, indicó que con la instalación de huertos familiares y escolares en dos estados severamente dañados por el sismo del pasado 19 de septiembre busca atender las necesidades de los campesinos más necesitados y mejorar la realidad en la que viven.

Por su parte, Pedro Ponce Javana, dijo que las brigadas chapingueras habrán de multiplicarse en los próximos meses ya que la demanda de instalación de huertos familiares no solo está vinculada a contingencias sísmicas sino también a climáticas y sobre todo a la necesidad de garantizar la soberanía alimentaria de los más pobres.

En su exposición, previo al banderazo de salida de los tres camiones que trasladarán a los estudiantes de 4º. A 7º. Grado de la Universidad a las comunidades de Juchitán, Jojutla y Hueyapan para trabajar de manera intensiva durante 10 días en capacitación teórica y práctica sobre instalación de huertos familiares aseguró que los trabajos tendrán su primera valoración en el verano próximo.

Propuso el investigador que así como la universidad cuenta con selecciones deportivas se haga una Selección Nacional de Profesores e Investigadores que vayan al campo con una visión de atención social a fin de no tener que estar buscando voluntariado.

En orden de ideas y luego de agradecer a los estudiantes voluntarios que suspendieron sus vacaciones para ir de brigadistas chapingueros, anunció que seré el próximo 22 de febrero cuando la UACh presente 10 políticas públicas listas para aplicarse por el Estado mexicano.

Sin embargo, aclaro, “no se las vamos a regalar, ni a vender, pero si las quiere las tendrá que aplicar con la etodología Chapingo”.

Pues está demostrado, continuó, que con el programa de Vinculación y Extensión Universitaria aumentó la demanda de servicios para Chapingo en diversos rubros vinculados al campo como son el caso de la instalación de huertos familiares, el impulso de la agricultura urbana, el rescate de ríos y hasta de chinampas.

Al respecto investigadores como Aurelio Bastida Tapia y Sergio Márquez Velver, quienes encabezarán como académicos dichas brigadas, coincidieron en señalar en que “este puñado de universitarios habrán de emprender su camino convencidos de ir apoyar a quienes menos tienen”, a no solo reescribir la historia de Chapingo sino hacerla mejor.

En tanto, el profesor Francisco Muñoz Gómez y Gerardo Noriega Altamirano, invitaron a los alumnos a impulsar la nueva etapa de la universidad para acudir a las zonas de alta marginación e impulsar la autosuficiencia alimentaria ya que se les invitó a “puedan hacer sonreír a un niño porque tenga la panza llena y la gente se vaya a dormir sin hambre”.

Por su parte, los también académicos Ramiro García Vázquez y Enrique Cruz López, se pronunciaron por no tener más la investigación en el pupitre o en los libros, es momento de llevar el trabajo con visión social y poner en alto el nombre de la Universidad Autónoma Chapingo para que mantenga su vigencia tanto o más como el IPN.

Finalmente el profesor Edmundo Valdez y el alumno Abdiel Alonso Gómez Vicente, señalaron que existe plena coordinación entre maestros y alumnos para apoyar a los que menos tienen en sus problemas actuales dentro del medio rural ya que como se expresó en el encuentro estas brigadas son “la Universidad, no son un grupo político ni una corriente de pensamiento”.